CONTROLES DE ALCOHOL Y DROGAS PARA LOS CONDUCTORES PROFESIONALES EN LAS EMPRESAS

Para la CETM, lo único que puede mejorar la seguridad vial del transporte por carretera es una política activa en prevención

Del 26 de febrero al 4 de marzo se ha llevado a cabo una campaña de control a conductores, tanto de camiones como de autobuses, en las carreteras de la Unión Europea. En la última campaña realizada se denunciaron a 116 conductores profesionales por conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, algo contra lo que la Confederación Española de Transportes de Mercancías (CETM) quiere aplicar medidas paliativas.

Esta cifra es considerada “alarmante” por la Confederación ya que “traslada una imagen negativa de todo el transporte, sembrando la duda y la incertidumbre sobre un sector comprometido con la seguridad vial y que, como norma general, cumple escrupulosamente con las normas”.

Según datos de la CETM, en 2017 se vio incrementado en un 3% el número de víctimas en accidentes de tráfico, alcanzando la cifra de 1.200 fallecidos. Por el contrario, los camiones vieron reducida su siniestralidad en un 20%, pasando de 66 fallecidos en 2016, a 53 en 2017, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT).

En la opinión de la Confederación y de las organizaciones de transporte asociadas a ella, medidas como la campaña de control y vigilancia del transporte son muy eficaces y se corresponden con las reivindicaciones del sector del transporte cuyo punto de trabajo primordial es “lograr una modificación de la actual normativa, de forma que se puede actuar de manera preventiva a la hora de impedir la conducción profesional bajo los efectos del alcohol o de las drogas”.

Por esta razón, la CETM cree que es muy necesaria la puesta en marcha de manera urgente de algunas medidas como:

  • La modificación de la Ley de Seguridad Vial, fijando un protocolo específico de reconocimientos médicos periódicos para los conductores profesionales donde esté incluido el control de consumo de alcohol y drogas y otras enfermedades como la apnea del sueño, sin cuya superación no pueda ser renovado el permiso de conducción.
  • La obligación de someterse a reconocimientos médicos regulares en las empresas para los conductores profesionales, donde estén incluidos los análisis específicos de detección de consumo de alcohol y drogas.
  • La autorización, en el ámbito de la empresa, para realizar controles de consumo de alcohol y drogas aleatorios a los conductores profesionales.
  • La concesión a la empresas del derecho a saber cuál es el saldo de puntos de sus conductores, con la finalidad de impedir que conduzcan un vehículo pesado al serle retirado el permiso de conducir.

Para la Confederación, “sólo con una política activa en prevención conseguiremos mejorar la seguridad vial del transporte por carretera, al tiempo que eliminamos la inseguridad jurídica a la que se enfrentan las empresas de transporte que no tienen manera de conocer en qué condiciones se encuentran aquellos a quienes confiamos la responsabilidad de conducir un vehículo de gran tonelaje por las carreteras de toda Europa”.

 

Fuente: transporteprofesional.es


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